NOMBRE DE LETRA
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DESCRIPCION
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SIGNIFICADO
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20
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Res/Resh
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200
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Cabeza de Hombre
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Primero/Principio/Arriba
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| Salmo 9, 1-35 | |
| “Yo te alabo, Señor, con todo el corazón, | Alef |
| Refiriendo tus numerosas maravillas. | |
| En ti gozo y exulto | |
| Y canto salmos a tu Nombre, Altísimo. | |
| Cuando mis enemigos retroceden, | Bet |
| Tropiezan y perecen ante tu presencia, | |
| Pues tú llevas mi causa y mi litigio, | |
| Sentado en tu tribunal de justo juez. | |
| Tú repruebas a los pueblos, extirpas al impío | Guimel |
| Y borras sus nombres para siempre: | |
| Perece el enemigo en ruina sempiterna, | |
| Arrasas sus ciudades, se pierde su recuerdo. | |
| Pero el Señor se sienta para siempre, | He |
| Apresta el tribunal para el juicio. | |
| Gobierna el orbe con justicia | |
| Y juzga las naciones rectamente. | |
| El Señor es el torreón del oprimido, | Vau |
| Su refugio en los momentos del aprieto. | |
| En ti esperan los que saben de tu Nombre, | |
| Pues tú no abandonas, Señor, al que te busca. | |
| Celebrad al Señor que mora en Sion, | Zain |
| Proclamad entre las gentes sus acciones. | |
| Él recuerda el delito y pide cuentas, | |
| Y no olvida el clamor del afligido. | |
| Ten, Señor, piedad de mí, | Jet |
| Observa mi pesar ante los que me aborrecen, | |
| Elévame de las entradas de la muerte. | |
| Así podre cantar tus alabanzas | |
| A las puertas de la hija de Sion, | |
| Y celebrar en júbilo tu auxilio. | |
| Los gentiles naufragan en la fosa que hicieron, | Tet |
| En la red que ocultaron se enmarañan sus pies. | |
| Yahveh se manifiesta, lleva a cabo el proceso, | |
| En las obras de sus manos cae preso el impío. | |
| Los malvados retornan al seol, | Yod |
| Y así todos los pueblos | |
| Que se olvidan de Dios. | |
| Él, cierto, no se olvida | Kaf |
| Del pobre para siempre, | |
| No se malogra por los siglos | |
| La esperanza del humilde. | |
| Levántate Yahveh, no se engría el humano; | |
| A juicio las naciones ante ti. | |
| Imponles tu temor, | |
| Y que sepan los pueblos | |
| Que solo son hombres. | |
| ¿Por qué, Señor, te tienes a distancia, | Lamed |
| Te inhibes en los momentos del aprieto? | |
| En la euforia del impío se consume el humilde | |
| Y es cogido en la insidia que aquel trama. | |
| El malvado se jacta en sus caprichos, | Mem |
| Profiere maldición y desprecia al Señor. | |
| Con el rostro altanero, no le busca; | Nun |
| <<Dios no existe>>, es cuanto se le antoja. | |
| Sus caminos prosperan sin cesar, | |
| Tus juicios le están lejos | |
| Y hace burla de todos sus rivales. | Samek |
| En su interior se dice: <<Jamás sucumbiré | Pe |
| Ni tendré nunca reveses>>. | |
| Su boca está repleta | |
| De maldición, de injurias y dolor; | |
| Bajo su lengua, intrigas y maldad. | |
| Apostado en los rincones de los barrios, | |
| Da muerte ocultamente al inocente | |
| Y acecha con el ojo al desvalido. | |
| A escondidas pone trampas, cual león en madriguera, | |
| Tiende insidias para cazar al afligido, | |
| Le aprisiona, arrastrándole en sus redes. | Ain |
| Los abate, los postra | Sade |
| Y se deja caer con todo el peso | |
| Contra los desvalidos. | |
| En su interior se dice: <<Dios se olvida, | |
| Tiene oculto su rostro y no vera jamás>>. | |
| Levántate, Yahveh, | Qof |
| Eleva, Dios, tu mano. | |
| ¿Por qué a de desdeñar a Dios el descreído, | |
| Decir en su interior: <<No pide cuentas>>. | |
| Tú mismo puedes ver, | Res |
| Observar el pesar y la aflicción y tomarlos en tus manos. | |
| A ti el pobre se abandona, | |
| Al huérfano eres tu quien le socorre.” | |
| Salmo 33, 1-20. | |
| “Bendeciré al Señor en todo tiempo, | Alef |
| Sus alabanzas siempre en mi boca. | |
| Mi alma se gloria en el Señor | Bet |
| Y, al oírlo, se alegran los humildes. | |
| Alabad conmigo al Señor, | Guimel |
| Ensalcemos al unísono su Nombre. | |
| Cuando busco al Señor, Él me responde | Dalet |
| Y me libra de todos mis terrores. | |
| Poned en Él los ojos, estad radiantes | He |
| Y no tengáis los rostros abatidos. | |
| Cuando el pobre lo invoca, Él lo escucha | Zain |
| Y lo libra de todos sus aprietos. | |
| El Ángel del Señor acampa en torno | Jet |
| De los que le temen, y los salva. | |
| Saboread y veréis | Tet |
| Cuán bueno es el Señor: | |
| dichosos los que en Él buscan abrigo. | |
| Adorad al Señor, sus elegidos, | Yod |
| Que de nada carece el que le teme. | |
| Los ricos se empobrecen, pasan hambre; | Kaf |
| Mas, quien busca al Señor, | |
| No carecerá de bien alguno. | |
| Venid, hijos y escuchadme, | Lamed |
| Que el temor del Señor quiero enseñaros. | |
| ¿Quién se complace en el vivir | Mem |
| Y desea días largos, en que poder gozar del bien?. | |
| Ten en guarda tu lengua de lo malo | Nun |
| Y tus labios de palabras engañosas. | |
| Alejado del mal, practica el bien, | Samek |
| Busca la paz y ve tras ella. | |
| Los ojos del Señor están sobre el justo, | Ain |
| Su oído atento a su clamor; | |
| Pero su ceño se posa en los malvados | Pe |
| Para borrar del mundo su memoria. | |
| Claman aquellos y Él escucha | Sade |
| Y los libra de todos sus pesares. | |
| Cercano al afligido está el Señor, | Qof |
| Él levanta al de espíritu abatido. | |
| Grandes son los males de los justos, | Res |
| Y Él los salva de todos.” | |
| Salmo 36, 1-36. | |
| “No te enojes por causa del impío | Alef |
| Ni envidies al autor de iniquidad, | |
| Pues presto como el heno languidecen | |
| Como la hierba verde se marchitan. | |
| Confía en el Señor y obra bien: | Bet |
| Moraras en el país | |
| Y de tu fidelidad tendrás contento. | |
| Deja al Señor tus suertes, | Guimel |
| Y abandónate a Él, que Él obrara. | |
| Él pondrá en plena luz tu causa justa | Dalet |
| Y en claror de mediodía, tus derechos. | |
| Apacigua tu ira y no te enfades | He |
| Ni te enojes, quizá para hacer mal. | |
| Serán abatidos los malvados | |
| Y el que espera en el Señor tendrá al país. | |
| Un poco, y el impío ya no existe; | Vau |
| Si oteas sus parajes, ya no está. | |
| Los humildes, en cambio, heredan el país | |
| Y gozan de todo bien. | |
| Maquinan los impíos contra el justo | Zain |
| Y rechinan sus dientes contra él, | |
| Pero el Señor se ríe ante sus cuentas, | |
| Viendo llegar su día. | |
| Desenvainan la espada los impíos, | Jet |
| Tensan luego sus arcos, | |
| Para abatir al pobre y desvalido | |
| Y dar muerte a los justos. | |
| Su espada se hundirá en su propio pecho, | |
| Con sus arcos en trizas. | |
| Vale más la migaja de los justos | Tet |
| Que las riquezas del impío. | |
| Los brazos del impío se quebrantan, | |
| Mientras hallan los justos, sostén en el Señor. | |
| Los días del perfecto, Él, los conoce, | Yod |
| Su suerte es duradera. | |
| En los tiempos infaustos no tendrá que avergonzarse, | |
| Y en el día del hambre podrá gozar de hartura. | |
| Van, en cambio, a la ruina los impíos: | Kaf |
| Como el verdor del campo | |
| Fenecen los enemigos del Señor, | |
| Disipándose en humo. | |
| Pide el malo prestado y no devuelve, | Lamed |
| Mas el justo se apiada y hace dones. | |
| Aquellos que Él bendiga poseerán la tierra, | |
| Los que Él maldice serán exterminados. | |
| El Señor afirma el paso del varón | Mem |
| En cuyas sendas se complace. | |
| No quedara postrado, aunque cayere, | |
| Pues el Señor lo tiene de su mano. | |
| Fui joven y he llegado a la vejez, | Nun |
| Y nunca vi al justo en desamparo | |
| Ni a sus hijos mendigando el pan. | |
| Siempre abierto a piedad, sabe prestar, | |
| Y su estirpe es alabada. | |
| Apártate del mal y haz el bien, | Samek |
| Y tendrás morada duradera, | |
| Pues el Señor ama lo recto | |
| Y no deja en la brecha a sus amigos. | |
| Mientras estos perduran, | |
| La raza del impío es extirpada. | Ain |
| Los justos han de ser los herederos de la Tierra, | |
| Y habitaran en ella para siempre. | |
| La boca del perfecto conversa sabiamente, | Pe |
| Su lengua habla lo justo; | |
| Lleva en su corazón la ley de Dios, | |
| Y sus pasos no vacilan. | |
| Al acecho del justo está el impío, | Sade |
| Buscando como pueda darle muerte; | |
| Mas el Señor no lo abandona a su poder | |
| Ni deja que en el juicio lo condenen. | |
| Espera en el Señor y guarda sus caminos, | Qof |
| Y Él te encumbrara hasta la herencia de la Tierra; | |
| Podrás ver con tus ojos la ruina del impío. | |
| Vi al impío infundir miedo, | Res |
| Expandirse como árbol floreciente; | |
| Pase luego, y halle que ya no estaba, | |
| Lo busque, mas ya no pude dar con él.” | |
| Salmo 110, 10. | |
| “Aleluya. | |
| Alabare al Señor con todo el corazón, | Alef |
| En el consejo de los justos | Bet |
| Y en la plena asamblea. | |
| Grandiosas son las obras del Señor, | Guimel |
| Meditadas por todos | Dalet |
| Cuantos tienen en ella sus contentos. | |
| Su obrar es majestuoso y esplendente, | He |
| Su justicia permanece por los siglos: | Vau |
| Él hizo memorable sus portentos. | Zain |
| El Señor es bondadoso y compasivo, | Jet |
| Da el sustento al que le teme | Yod |
| Y recuerda por siempre su alianza. | |
| A su pueblo revelo | Kaf |
| La fuerza de sus obras, | |
| Al darle la heredad de las naciones. | Lamed |
| Las obras de sus manos, | Mem |
| Son leales y justas, | Nun |
| E indefectibles todos sus preceptos. | Samek |
| Por los siglos, por siempre, | Ain |
| Están establecidos, | |
| Con verdad y equidad han sido hechos. | |
| Él envía a su pueblo redención, | Pe |
| Y prescribe su pacto por los siglos, | Sade |
| Él, el Santo y terrible por su Nombre. | Qof |
| El temor del Señor es el principio | Res |
| de la sabiduria;" | |
| Salmo 111,10. | |
| “Aleluya. | |
| Dichoso el hombre que teme al Señor | Alef |
| Y tiene en sus mandatos sus contentos. | Bet |
| Pujante en el país es su linaje, | Guimel |
| Pues la estirpe del justo es bendecida. | Dalet |
| En su casa hay riqueza y abundancia, | He |
| Y su prosperidad subsiste para siempre. | Vau |
| Es una luz para el justo en las tinieblas, | Zain |
| El compasivo, clemente y bondadoso. | Jet |
| Feliz el que se apiada y da prestado, | Tet |
| Y el que rige su hacienda con justicia: | Yod |
| Jamás fenecerá, | Kaf |
| Es perdurable el recuerdo de los justos. | Lamed |
| No tendrá que temer de malas nuevas: | Mem |
| Su corazón seguro confía en el Señor. | Nun |
| Su valor se mantiene, sin temer, | Samek |
| Mientras ve sus opresores confundidos. | Ain |
| Generoso hace dones a los pobres, | Pe |
| Y su prosperidad permanece para siempre: | Sade |
| Su frente habrá de erguirse con honor. | |
| El impio al mirarlo, siente enojo," | Res |
| Salmo 118, 1-160. | |
| “Dichosos los que, sin mancha en su conducta, | Alef |
| La ley del Señor toman por guía; | |
| Dichosos quienes observan sus avisos | |
| Y lo buscan con todo el corazón, | |
| Que no incurren en maldad | |
| Y se guían por sus sendas. | |
| Tú diste tus mandatos | |
| A fin de que se cumplan con esmero: | |
| Ojala que mis pasos sean firmes | |
| En la guarda de tus leyes. | |
| No quedare entonces defraudado | |
| Por seguir tus dictados; | |
| Con recto corazón te alabare, | |
| Al aprender tus justas decisiones. | |
| Tus mandatos yo, cierto, he de cumplirlos: | |
| No me dejes por nada en abandono. | |
| ¿Cómo podrá un joven seguir el buen camino? | Bet |
| Cumpliendo tu palabra. | |
| Yo te busco con todo el corazón: | |
| No permitas que me desvíe de tus mandatos; | |
| En mi interior escondo tus palabras, | |
| A fin de no pecar en tu presencia. | |
| Bendito seas Señor, | |
| Enséname tus leyes. | |
| Con mis labios yo anuncio | |
| Las decisiones todas de tu boca. | |
| En seguir tus avisos tengo gozo, | |
| Más que en toda riqueza. | |
| Tus preceptos yo quiero meditarlos | |
| Y fijarme en tus senderos. | |
| En tus leyes me complazco: | |
| Jamás me olvidare de tu palabra. | |
| Haz merced a tu siervo: | Guimel |
| Que yo viva y guarde tu palabra. | |
| Destápame los ojos y que vea | |
| Los misterios de tu ley. | |
| Yo soy un peregrino por el mundo: | |
| No me ocultes tus preceptos. | |
| Mi alma se deshace de nostalgia | |
| Hacia tus decisiones, de continuo. | |
| Tú lanzas maldición a los soberbios | |
| Que abandonan tus leyes. | |
| Ahórrame el oprobio y la deshonra: | |
| Yo observo tus avisos. | |
| Aunque se unan los grandes y tramen contra mí, | |
| Meditara tu siervo tus mandatos: | |
| Yo tengo en tus avisos mis delicias, | |
| Y ellos son mis consejeros. | |
| Mi alma está tocando con el polvo: | Dalet |
| Dame vida conforme a tu palabra. | |
| Yo describo mi camino y tú me atiendes: | |
| Adoctríname en tus instituciones; | |
| Introdúceme al curso de tus leyes, | |
| Que yo pueda rumiar tus maravillas. | |
| Mi alma es toda llanto de pesar: | |
| Susténtame, conforme a tu palabra. | |
| Ahórrame las sendas mentirosas | |
| Y hazme la gracia de tu ley. | |
| Yo he elegido la senda de verdad | |
| Y hago mío tus juicios; | |
| Yo me apego a tu enseñanza: | |
| No permitas, Señor, que me avergüence. | |
| Correré por los caminos de tu ley, | |
| Pues tú ensanchas mis entrañas. | |
| Instrúyeme, Señor, en tus mandatos, | He |
| Y yo los guardare hasta el final. | |
| Dame saber y observare tu ley, | |
| La guardare de todo corazón. | |
| Encáuzame por la senda de tus leyes, | |
| Que en ella me complazco. | |
| Pon en mi inclinación a tus avisos | |
| Y no a mi provecho. | |
| Desvía mi mirada de lo vano | |
| Y haz que viva en tus caminos. | |
| Haz real en tu siervo la palabra | |
| Que lleva a tu temor. | |
| Aparta de mí el oprobio del recelo, | |
| Pues tus decisiones son amables. | |
| Mira mi amor a tus mandatos | |
| Y hazme vivir en tu justicia. | |
| Venga a mí, Señor, tu gracia | Vau |
| Tu socorro conforme a tu promesa, | |
| Y podre yo responder al que me insulta | |
| Que fio en tu palabra. | |
| No arranques de mi boca la palabra de verdad: | |
| Yo confío en tus decretos, | |
| Y he de guardar tu ley | |
| Por siempre, eternamente. | |
| Podre andar en la holgura, | |
| Pues busco tus mandatos; | |
| Podre hablar ante los reyes de tus revelaciones, | |
| Sin tener que azararme. | |
| Yo me complazco en tus preceptos | |
| Y les tengo afección. | |
| Bendigo tus prescripciones, que yo amo, | |
| Y medito tus leyes. | |
| Ten presente a tu siervo la promesa | Zain |
| En que me has hecho que esperara. | |
| En mis pesares tengo yo este consuelo: | |
| Que tu palabra me da vida. | |
| Los soberbios me toman a irrisión | |
| Más de tu ley no me desvío; | |
| Recuerdo tu juicio de otro tiempo, | |
| Señor, y me consuelo. | |
| Soy pasto del furor de los impíos | |
| Que abandonan tu ley. | |
| Tus preceptos me son como cantares | |
| En la casa en que habito. | |
| En la noche, Señor, me acuerdo de tu Nombre | |
| Y hago guardia a tu ley. | |
| Cuanto tengo está aquí: | |
| Guardar tus mandamientos. | |
| Mi destino, Señor, -yo lo proclamo-, | Jet |
| Es guardar tus ordenanzas. | |
| De corazón imploro tu favor: | |
| Apiádate, conforme a tu promesa. | |
| A reflexión someto mis senderos | |
| Y retorno mis pies a tus avisos; | |
| Me apresuro y no dudo | |
| En observar tus mandamientos. | |
| Los lazos del impío me rodean, | |
| Más de tu ley, yo no me olvido. | |
| Me levanto en medio de la noche | |
| Para alabarte por tus justos decretos. | |
| Soy amigo de todo el que te teme | |
| Y observa tus mandatos. | |
| De tus gracias, Señor, la tierra está repleta: | |
| Instrúyeme en tus leyes. | |
| Eres generoso con tu siervo, | Tet |
| Conforme, Señor, a tu palabra. | |
| Enséñame juicio y discreción: | |
| Yo tengo fe en tus mandatos. | |
| Primero de humillarme andaba errado, | |
| Pero ahora retengo tu palabra. | |
| Tú eres bueno y haces bien: | |
| Enséñame tus leyes. | |
| Los soberbios me embarran de mentiras, | |
| Más yo guardo tus leyes con amor, | |
| su corazón es craso como el sebo, | |
| mas para mi tu ley son mis delicias. | |
| Saludable me ha sido la aflicción | |
| Para aprender tus mandamientos. | |
| Las leyes de tu boca cuestan más para mí | |
| Que miles de moneda de oro y plata. | |
| Tus manos me han creado y me han formado: | Yod |
| Enséñame a comprender tus mandamientos. | |
| Tus fieles me verán y gozaran | |
| De que me haya acogido a tu palabra. | |
| Yo sé, Señor, que tu juicio es justo | |
| Y que tienes razón al afligirme. | |
| Que tu piedad me alcance y viviré, | |
| Tu ley son mis delicias. | |
| Confúndase el soberbio que sin razón me aflige: | |
| Yo rumio tus preceptos. | |
| Que se vuelvan a mí los que te temen | |
| Y podrán comprobar tus testimonios. | |
| Que yo sea perfecto en tus mandatos, | |
| Para no quedar avergonzado. | |
| Mi alma desfallece por tu amparo, | Kaf |
| Yo fio en tu palabra; | |
| Mis ojos languidecen hacia tus promesas | |
| Y digo: << ¿Cuándo vendrás a consolarme? >>. | |
| Aun estando como odre puesto al humo, | |
| No olvido tus preceptos. | |
| ¿Cuánto montan los días de tu siervo? | |
| ¿Cuándo harás tu juicio a mi opresor? | |
| Ante mi excavan fosas los soberbios | |
| En contra de tu ley. | |
| Tus mandatos son todos lealtad: | |
| Sin razón me persiguen; se mi ayuda. | |
| Por muy poco me borran de la tierra, | |
| Mas no abandono tus preceptos. | |
| Por tu amor hazme vivir | |
| Y observaré el aviso de tu boca. | |
| Para siempre, Señor, | Lamed |
| Subsiste en los cielos tu palabra; | |
| Por todas las edades, tu verdad: | |
| Tú fundaste la Tierra y se mantiene. | |
| Conforme a tus decretos, perduran hasta hoy, | |
| Porque todo se tiene a tu servicio. | |
| Si en tu ley no tuviera mis delicias, | |
| Hubiera perecido en mi miseria. | |
| Jamás me olvidare de tus decretos, | |
| Pues por ellos me das vida. | |
| Tuyo soy, se tu mi auxilio, | |
| Pues yo estudio tus preceptos. | |
| Para ruina me acechan los malvados, | |
| Mas yo prosigo absorto en tus avisos. | |
| En toda perfección descubro límites, | |
| Mas tus preceptos son vastos en extremo. | |
| ¡Como quiero yo tu ley! | Mem |
| Ella es mi meditación de todo el día. | |
| Sobre mis enemigos me hacen sabio tus mandatos, | |
| Pues siempre están conmigo; | |
| Aventajo en saber a mis maestros, | |
| Por meditar en tus revelaciones; | |
| Penetro más allá que los ancianos, | |
| Por guardar tus preceptos. | |
| De todo mal camino retengo yo mis pies, | |
| Por obedecer a tu palabra. | |
| De tus juicios no disiento, | |
| Pues eres tú el que me enseña. | |
| ¡Cuán suaves al paladar son tus palabras, | |
| Más que miel a la boca! | |
| A través de tus mandatos yo comprendo | |
| Y aborrezco el camino de mentira. | |
| Tu palabra es el faro de mis pies | Nun |
| Y una luz en mi senda. | |
| Yo hice juramento, y lo mantengo, | |
| De observar tus justas decisiones. | |
| Harto grande es mi pena: | |
| Dame, Señor, la vida, conforme a tu palabra. | |
| Acepta, Señor, la oferta de mi boca | |
| Y dame a conocer tus decisiones. | |
| Mi vida está en mi mano expuesta de continuo, | |
| Más no me olvido de tu ley. | |
| Los impíos me ponen asechanzas, | |
| Más de tu ley no me desvío. | |
| Mi heredad serán por siempre tus avisos, | |
| Ellos son la alegría de mi alma. | |
| Inclino el corazón a practicar tus leyes, | |
| Por siempre, hasta el final. | |
| Yo aborrezco los equívocos, | Samek |
| Y a tu ley tengo afecto. | |
| Tú eres mi abrigo y tú, mi escudo, | |
| Yo fio en tu palabra. | |
| Apartaos de mí, los malhechores, | |
| Yo cumplo los preceptos de mi Dios. | |
| Sostenme, según tú promesa, y viviré, | |
| No expongas a bochorno mi esperanza, | |
| Mantenme y seré salvo, | |
| Tendré siempre a mi vista tus preceptos. | |
| Al que deja tus leyes lo desechas, | |
| Su astucia es engañosa. | |
| Como escoria remueves al impío, | |
| Y así tengo yo amor a tus avisos. | |
| Ante ti mi pavor mi carne se estremece | |
| Y temo tus juicios. | |
| Yo practico derecho y rectitud: | Ain |
| No me des al poder del enemigo. | |
| Garantiza a tu siervo para bien, | |
| Que no me opriman los soberbios. | |
| Mis ojos languidecen por tu auxilio, | |
| Por tu palabra recta. | |
| Conforme a tu bondad trata a tu siervo | |
| Y dame a conocer tus ordenanzas. | |
| Yo soy tu servidor: dame sentido | |
| Y que pueda gustar tus testimonios. | |
| Es el tiempo de obrar para el Señor: | |
| Se ha conculcado tu ley. | |
| Así tengo yo amor a tus mandatos, | |
| Por encima del oro más precioso. | |
| Por eso me dirijo por todos tus preceptos | |
| Y aborrezco el camino de mentira. | |
| Tus testimonios son maravillosos, | Pe |
| Por eso yo los guardo; | |
| La instrucción en tus dichos ilumina, | |
| Da juicio a los sencillos. | |
| La boca abro y aspiro, | |
| De anhelo hacia tus leyes. | |
| Vuélvete a mí y acógeme en tu gracia, | |
| Según haces con quien ama tu nombre. | |
| Asegura mi paso en tus palabras | |
| Y que nada perverso me domine. | |
| Sálvame del abuso de los hombres: | |
| Guardare tus preceptos. | |
| Haz brillar tu presencia ante tu siervo | |
| Y enséname tus leyes. | |
| Ríos de agua descienden de mis ojos | |
| De que tu ley no sea observada. | |
| Tu eres justo, Señor, | Sade |
| Y tus juicios rectos; | |
| Tú prescribes avisos con razón | |
| Y con toda verdad. | |
| Mi celo me consume | |
| De ver que el enemigo olvida tus dictados. | |
| Tu palabra está bien acrisolada | |
| Y tu siervo la mira con amor. | |
| Poca cosa soy yo y despreciable, | |
| Más no olvido tus decretos. | |
| Tu justicia es eterna | |
| Y tu ley es verdad. | |
| Si el pesar y la angustia dan conmigo, | |
| En tus leyes encuentro mis delicias. | |
| Tus avisos son siempre rectitud: | |
| Hazme sabio y que viva. | |
| De corazón te invoco; respóndeme, Señor: | Qof |
| Cumpliré tus decretos. | |
| A ti clamo, socórreme: | |
| Guardare tus avisos. | |
| Al alba me levanto para invocar tu ayuda: | |
| Yo fio en tu palabra; | |
| Mis ojos anticipan las vigilias, | |
| A fin de meditar en tu promesa. | |
| Escucha mi clamor, según tu amor; | |
| Dame vida, Señor, conforme a tu decreto. | |
| Mi enemigo se asocia con el mal, | |
| Se aleja de tu ley. | |
| Tú, Señor, estas cerca | |
| Y todos tus preceptos son leales. | |
| Hace tiempo conozco tus avisos, | |
| Que tú tienes fijados para siempre. | |
| Considera mi pena y ponme a salvo: | Res |
| Yo no tengo tu ley en el olvido. | |
| Propugna mi derecho, rescatándome, | |
| Y según tu promesa dame vida. | |
| Lejano del malvado está el auxilio, | |
| Pues no busca tu ley. | |
| Tus piedades, Señor, son numerosas: | |
| Conforme a tu decreto, dame vida. | |
| Muchos son mis enemigos y opresores, | |
| Pero yo no me desvío de tu ley. | |
| Cuando veo traidores, me da tedio | |
| De que no guarden tu palabra. | |
| Considera como yo amo tus decretos | |
| Y por tu amor, Señor, haz que yo viva. | |
| En tu palabra se resume la verdad | |
| Y tus justos decretos son eternos." |

