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| Salmo 9, 1-13. | |
| “Yo te alabo, Señor, con todo el corazón, | Alef |
| Refiriendo tus numerosas maravillas. | |
| En ti gozo y exulto | |
| Y canto salmos a tu Nombre, Altísimo. | |
| Cuando mis enemigos retroceden, | Bet |
| Tropiezan y perecen ante tu presencia, | |
| Pues tú llevas mi causa y mi litigio, | |
| Sentado en tu tribunal de justo juez. | |
| “Tu repruebas a los pueblos, extirpas al impío | Guimel |
| Y borras sus nombres para siempre: | |
| Perece el enemigo en ruina sempiterna, | |
| Arrasas sus ciudades, se pierde su recuerdo. | |
| Pero el Señor se sienta para siempre, | He |
| Apresta el tribunal para el juicio. | |
| Gobierna el orbe con justicia | |
| Y juzga las naciones rectamente. | |
| El Señor es el torreón del oprimido, | Vau |
| Su refugio en los momentos del aprieto. | |
| En ti esperan los que saben de tu Nombre, | |
| Pues tú no abandonas, Señor, al que te busca. | |
| Celebrad al Señor que mora en Sion, | Zain |
| Proclamad entre las gentes sus acciones. | |
| El recuerda el delito y pide cuentas, | |
| Y no olvida el clamor del afligido.” | |
| Salmo 33, 1-7. | |
| “Bendeciré al Señor en todo tiempo, | Alef |
| Sus alabanzas siempre en mi boca. | |
| Mi alma se gloria en el Señor | Bet |
| Y, al oírlo, se alegran los humildes. | |
| Alabad conmigo al Señor, | Guimel |
| Ensalcemos al unísono su Nombre. | |
| Cuando busco al Señor, Él me responde | Dalet |
| Y me libra de todos mis terrores. | |
| Poned en Él los ojos, estad radiantes | He |
| Y no tengáis los rostros abatidos. | |
| Cuando el pobre lo invoca, Él lo escucha | Zain |
| Y lo libra de todos sus aprietos.” | |
| Salmo 36, 1-13. | |
| “No te enojes por causa del impío | Alef |
| Ni envidies al autor de iniquidad, | |
| Pues presto como el heno languidecen | |
| Como la hierba verde se marchitan. | |
| Confía en el Señor y obra bien: | Bet |
| Moraras en el país | |
| Y de tu fidelidad tendrás contento. | |
| Deja al Señor tus suertes, | Guimel |
| Y abandónate a Él, que Él obrara. | |
| Él pondrá en plena luz tu causa justa | Dalet |
| Y en claror de mediodía, tus derechos. | |
| Apacigua tu ira y no te enfades | He |
| Ni te enojes, quizá para hacer mal. | |
| Serán abatidos los malvados | |
| Y el que espera en el Señor tendrá al país. | |
| Un poco, y el impío ya no existe; | Vau |
| Si oteas sus parajes, ya no está. | |
| Los humildes, en cambio, heredan el país | |
| Y gozan de todo bien. | |
| Maquinan los impíos contra el justo | Zain |
| Y rechinan sus dientes contra él, | |
| Pero el Señor se ríe ante sus cuentas, | |
| Viendo llegar su día.” | |
| Salmo 110, 4. | |
| “Aleluya. | |
| Alabare al Señor con todo el corazón, | Alef |
| En el consejo de los justos | Bet |
| Y en la plena asamblea. | |
| Grandiosas son las obras del Señor, | Guimel |
| Meditadas por todos | Dalet |
| Cuantos tienen en ella sus contentos. | |
| Su obrar es majestuoso y esplendente, | He |
| Su justicia permanece por los siglos: | Vau |
| Él hizo memorable sus portentos. ” | Zain |
| Salmo 111,4. | |
| “Aleluya. | |
| Dichoso el hombre que teme al Señor | Alef |
| Y tiene en sus mandatos sus contentos. | Bet |
| Pujante en el país es su linaje, | Guimel |
| Pues la estirpe del justo es bendecida. | Dalet |
| En su casa hay riqueza y abundancia, | He |
| Y su prosperidad subsiste para siempre. | Vau |
| Es una luz para el justo en las tinieblas,” | Zain |
| Salmo 118, 1-56. | |
| “Dichosos los que, sin mancha en su conducta, | Alef |
| La ley del Señor toman por guía; | |
| Dichosos quienes observan sus avisos | |
| Y lo buscan con todo el corazón, | |
| Que no incurren en maldad | |
| Y se guían por sus sendas. | |
| Tú diste tus mandatos | |
| A fin de que se cumplan con esmero: | |
| Ojala que mis pasos sean firmes | |
| En la guarda de tus leyes. | |
| No quedare entonces defraudado | |
| Por seguir tus dictados; | |
| Con recto corazón te alabare, | |
| Al aprender tus justas decisiones. | |
| Tus mandatos yo, cierto, he de cumplirlos: | |
| No me dejes por nada en abandono. | |
| ¿Cómo podrá un joven seguir el buen camino? | Bet |
| Cumpliendo tu palabra. | |
| Yo te busco con todo el corazón: | |
| No permitas que me desvíe de tus mandatos; | |
| En mi interior escondo tus palabras, | |
| A fin de no pecar en tu presencia. | |
| Bendito seas Señor, | |
| Enséname tus leyes. | |
| Con mis labios yo anuncio | |
| Las decisiones todas de tu boca. | |
| En seguir tus avisos tengo gozo, | |
| Más que en toda riqueza. | |
| Tus preceptos yo quiero meditarlos | |
| Y fijarme en tus senderos. | |
| En tus leyes me complazco: | |
| Jamás me olvidare de tu palabra. | |
| Haz merced a tu siervo: | Guimel |
| Que yo viva y guarde tu palabra. | |
| Destápame los ojos y que vea | |
| Los misterios de tu ley. | |
| Yo soy un peregrino por el mundo: | |
| No me ocultes tus preceptos. | |
| Mi alma se deshace de nostalgia | |
| Hacia tus decisiones, de continuo. | |
| Tú lanzas maldición a los soberbios | |
| Que abandonan tus leyes. | |
| Ahórrame el oprobio y la deshonra: | |
| Yo observo tus avisos. | |
| Aunque se unan los grandes y tramen contra mí, | |
| Meditara tu siervo tus mandatos: | |
| Yo tengo en tus avisos mis delicias, | |
| Y ellos son mis consejeros. | |
| Mi alma está tocando con el polvo: | Dalet |
| Dame vida conforme a tu palabra. | |
| Yo describo mi camino y tú me atiendes: | |
| Adoctríname en tus instituciones; | |
| Introdúceme al curso de tus leyes, | |
| Que yo pueda rumiar tus maravillas. | |
| Mi alma es toda llanto de pesar: | |
| Susténtame, conforme a tu palabra. | |
| Ahórrame las sendas mentirosas | |
| Y hazme la gracia de tu ley. | |
| Yo he elegido la senda de verdad | |
| Y hago mío tus juicios; | |
| Yo me apego a tu enseñanza: | |
| No permitas, Señor, que me avergüence. | |
| Correré por los caminos de tu ley, | |
| Pues tú ensanchas mis entrañas. | |
| Instrúyeme, Señor, en tus mandatos, | He |
| Y yo los guardare hasta el final. | |
| Dame saber y observare tu ley, | |
| La guardare de todo corazón. | |
| Encáuzame por la senda de tus leyes, | |
| Que en ella me complazco. | |
| Pon en mi inclinación a tus avisos | |
| Y no a mi provecho. | |
| Desvía mi mirada de lo vano | |
| Y haz que viva en tus caminos. | |
| Haz real en tu siervo la palabra | |
| Que lleva a tu temor. | |
| Aparta de mí el oprobio del recelo, | |
| Pues tus decisiones son amables. | |
| Mira mi amor a tus mandatos | |
| Y hazme vivir en tu justicia. | |
| Venga a mí, Señor, tu gracia | Vau |
| Tu socorro conforme a tu promesa, | |
| Y podre yo responder al que me insulta | |
| Que fio en tu palabra. | |
| No arranques de mi boca la palabra de verdad: | |
| Yo confío en tus decretos, | |
| Y he de guardar tu ley | |
| Por siempre, eternamente. | |
| Podre andar en la holgura, | |
| Pues busco tus mandatos; | |
| Podre hablar ante los reyes de tus revelaciones, | |
| Sin tener que azararme. | |
| Yo me complazco en tus preceptos | |
| Y les tengo afección. | |
| Bendigo tus prescripciones, que yo amo, | |
| Y medito tus leyes. | |
| Ten presente a tu siervo la promesa | Zain |
| En que me has hecho que esperara. | |
| En mis pesares tengo yo este consuelo: | |
| Que tu palabra me da vida. | |
| Los soberbios me toman a irrisión | |
| Más de tu ley no me desvío; | |
| Recuerdo tu juicio de otro tiempo, | |
| Señor, y me consuelo. | |
| Soy pasto del furor de los impíos | |
| Que abandonan tu ley. | |
| Tus preceptos me son como cantares | |
| En la casa en que habito. | |
| En la noche, Señor, me acuerdo de tu Nombre | |
| Y hago guardia a tu ley. | |
| Cuanto tengo está aquí: | |
| Guardar tus mandamientos.” |


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